Hiperpigmentación

Es un oscurecimiento en la piel resultado de un aumento en la melanina, un problema cutáneo que afecta principalmente a mujeres, la principal preocupación que ocasiona es la dificultad para regresar la piel a su tono natural y uniforme. Existen diferentes tipos de hiperpigmentación, y sus causas son variadas, pero las principales son: 

 

 

Lesiones en la piel: algunas lesiones pueden derivar en una hiperpigmentación post-inflamatoria, este es el caso de las pieles con acné por ejemplo, que después de tener una herida se forman pequeñas manchas con tonalidades oscuras.  

Este tipo de hiperpigmentación puede ser prevenida al tratar de forma adecuada el problema de acné, o realizar las extracciones con un profesional, de forma que el daño se reduzca al mínimo. 

Daño solar: Este problema suele afectar con mayor frecuencia zonas como cara, manos y torso al estar constantemente expuesto a los rayos UV, puede presentarse en forma de pecas o lunares que aparecen o incluso manchas que cubran zonas grandes de piel.

La mejor forma de prevenir y revertir los efectos del sol es usar protección UV diariamente y evitar exposición en horas dónde el rayo del sol es más fuerte.

Otra de las formas más comunes de hiperpigmentación es el melasma o cloasma, conocido como “paño” y suele afectar mayormente a mujeres embarazadas.

Este problema aparece como consecuencia de cambios hormonales, en algunos casos el tono de piel regresa a la normalidad unos meses después del parto o de evitar la fuente del cambio hormonal (anticonceptivos por ejemplo) sin embargo esto no siempre es así y se recomienda acudir con un profesional para obtener un tratamiento adecuado que acelere la recuperación de la piel.